Entregar sin prueba de estanqueidad registrada
La pérdida aparece en la factura de bombeo, no en el acta.
Agua fresca para planta, agua recuperada y reserva contra incendios. Aquí la prioridad es la estanqueidad medible: la pérdida por infiltración se paga en bombeo y en licencia de uso de agua.
Un reservorio en tierra sin revestir pierde caudal de forma continua y silenciosa. No hay charco, no hay mancha, no hay alarma: simplemente el nivel baja más rápido de lo que explica la evaporación y el bombeo de reposición trabaja más horas de las previstas.
Cuando se cuantifica, la pérdida suele ser mucho mayor de lo que se asumía. Y en una operación donde el agua es un recurso gestionado con permisos y volúmenes autorizados, esa pérdida no es solo costo: es un problema de cumplimiento.
El revestimiento resuelve el problema de fondo, pero solo si se cierra bien el perímetro y se verifica al final. Una prueba de estanqueidad con nivel medido en el tiempo convierte una impresión en un dato que se puede archivar.
Ninguna capa sustituye a otra. Quitar la que parece prescindible es lo que convierte una obra correcta en una reparación.
Taludes uniformes y fondo con pendiente hacia el punto de captación.
Bajo la lámina donde hay material anguloso o roca aflorante.
La barrera. Lisa en fondo, texturada si el talud es pronunciado.
Zanja perimetral continua. Sin ella, el viento levanta el borde.
Pasamuros resueltos con collar soldado, nunca con sellador.
Punto de acceso seguro para inspección y limpieza periódica.
Punto de partida para una conversación técnica. El valor definitivo sale de las condiciones reales del proyecto, no de la tabla.
| Parámetro | Valor típico | Por qué |
|---|---|---|
| Espesor | 1.00 – 1.50 mm | Sin carga de sólidos, la exigencia principal es durabilidad e intemperie. |
| Superficie | Lisa; texturada en talud pronunciado | La textura solo se justifica cuando hay riesgo de deslizamiento. |
| Geotextil | 200 – 400 g/m² | Se dimensiona por el material del vaso. |
| Anclaje | Zanja perimetral continua | Absorbe el empuje de viento sobre el paño expuesto. |
| Pasamuros | Collar soldado por extrusión | Entradas y salidas son el punto habitual de fuga. |
| Prueba final | Estanqueidad por descenso de nivel | Convierte la entrega en un dato verificable. |
No son casos raros: son los que aparecen una y otra vez en obras que llegan a nosotros para repararse.
La pérdida aparece en la factura de bombeo, no en el acta.
El viento levanta la lámina por la corona y el desgarro empieza siempre por ahí.
Sin escalera segura, el reservorio no se revisa y los daños pequeños crecen.
Con estos datos devolvemos una recomendación con metrado y alcance en 24 horas hábiles. Si falta alguno, lo resolvemos en la visita técnica.
Depende por completo del suelo, y esa es justamente la razón para revestir: la pérdida no se puede predecir con confianza. En suelos permeables la infiltración puede superar con holgura a la evaporación, y en operación se detecta como un bombeo de reposición que trabaja más horas de lo proyectado.
Sí. Hay que vaciarlo, perfilar el vaso, retirar vegetación y material suelto, y tratar los puntos donde el talud haya sufrido erosión. El trabajo de preparación suele pesar más en el cronograma que el propio despliegue de la lámina.
Inspección visual periódica del perímetro y de la corona, sobre todo después de temporada de vientos, y retiro de vegetación que pueda perforar la lámina desde los bordes. Los daños detectados a tiempo se reparan con parche soldado en horas.
Se llena a nivel de operación, se marca la cota, se registran lecturas durante varios días y se descuenta la evaporación estimada con datos locales. El descenso remanente es la pérdida real, y queda archivado como parte de la entrega.
Cuéntenos las condiciones del proyecto y le devolvemos una recomendación con metrado y alcance en 24 horas hábiles.